Intervención sobre la protección del patrimonio cultural en el medio rural, en el debate sobre la proposición no de ley del PP, en la Comisión de Cultura del 15/10/2024:
El señor PUEYO SANZ: La verdad es que el abandono de nuestros pueblos al final está provocando graves consecuencias para toda nuestra sociedad. Estamos viendo cómo en la propia proposición no de ley se enumeran en la exposición de motivos los problemas que amenazan a nuestro patrimonio en el medio rural, no podemos estar más de acuerdo: irregularidades urbanísticas, demoliciones y rehabilitaciones mal ejecutadas. Es verdad y hay otros muchos ejemplos de esto, pero también nos gustaría añadir otros muchos, y creo que tanto la señora Clemente, que además es aragonesa, como la señora Pérez, pueden estar totalmente de acuerdo. Por ejemplo, yacimientos naturales como todos los que se dan en el Maestrazgo, yacimientos patrimoniales que también hay allí, y los yacimientos que se han encontrado en el Forau de la Tuta, una ciudad romana de época imperial, y estaremos todos de acuerdo -y me giro para mirarlos- en que hay que conservarlos independientemente de donde estén. Estamos de acuerdo, ¿verdad? Vemos cómo al final, en la práctica, el Forau de la Tuta va a ser arrollado e inundado por el Embalse de Yesa, con el que ambos partidos políticos están de acuerdo. (Risas del señor Ramírez del Río). Estamos viendo cómo al final todo el patrimonio natural y cultural del Maestrazgo va a ser destruido por el Clúster del Maestrazgo, y, en este caso, tampoco les importa mucho a los dos partidos. Como el proyecto Octante de la empresa Forestalia que pretende construir cinco aerogeneradores de más de 200 metros de alto justo enfrente del Monasterio de Sijena. Es decir, vemos cómo hay muchas cuestiones que tampoco están de acuerdo con la conservación no solo del propio patrimonio material, sino del patrimonio inmaterial. La despoblación al final causó que muchísimos, muchísimos, habitantes de muchos pueblos tuvieran que dejar no solo su pueblo, sino también su lengua, llegando a situaciones como que Zaragoza y Barcelona sean las dos ciudades con más hablantes de aragonés, pese a que esas zonas no son donde habitualmente se habla aragonés, pero están allí, porque se han tenido que ir. Contina leyendo
