Mi discurso en el debate de investidura de Azcón

El señor diputado PUEYO SANZ: Muchas gracias, presidenta.
Señor Azcón, tiene usted mala cara. Yo pensaba que cuando hablara con la señora Alegría iba a animarse un poco, pero no acaba de tener esa sonrisa «Vitaldent» a la que nos tiene acostumbrados. No acaba de saber exactamente cuál es su sitio en el futuro gobierno de Aragón, no acaba de saber qué ha hecho, no lo sabe, y sus ojos no mienten; su sonrisa, sí, pero sus ojos, no.
Yo tenía una pregunta: ¿le parece Moreno Bonilla un buen político? Entiendo que sí, y ha dicho que es su amigo en alguna ocasión. Pues, bien, Moreno Bonilla dijo que un gobierno con Vox le quita el sueño y sería una pérdida de oportunidad para Andalucía. ¿Está de acuerdo? No lo sé, pero parece que no.
En primer lugar, también he visto que estaban discutiendo mucho sobre quién ha perdido más escaños. Enhorabuena por la convocatoria electoral, señor Azcón, no se preocupe, usted ha perdido dos, Chunta Aragonesista ha subido tres. Por nuestra parte, todo correcto por el momento.
Le voy a hacer un resumen de cómo hemos llegado hasta esta situación.
Estuvo dos años vendiendo un éxito político que eran castillos en el aire. Desde Chunta Aragonesista, le decíamos que era usted un gigante con pies de barro: Vox le impedía continuamente aprobar presupuestos.
Para desgastar al Partido Socialista, para desgastar a Pedro Sánchez, desde Génova, tuvieron la brillante idea que sería buenísimo ir convocando elecciones. Usted no lo acababa de ver, es verdad que tenía olfato político, pero a usted, de repente, le empezaron a vender la moto de que, bueno, que podía obtener treinta y un diputados, que, quizá, Teruel Existe sacaba tres, que podría gobernar y que, sobre todo, quizá, tendría un gobierno moderado. Aun así, usted tampoco se fiaba. El problema es que usted no manda y que desde Génova le convocaron elecciones. Y lo que pasó es que, al final, el éxito político del que usted hablaba se convirtió en fracaso, y el fracaso, en dos diputados menos, y que ahora esté usted aquí descompuesto y maniatado por el señor que bebe café, maniatado por Vox. [Rumores].
¿Se siente traicionado, señor Azcón, por el Partido Popular de Génova? ¿Siente que, quizá, Ayuso o, quizá, Moreno Bonilla supieran que usted se iba a dar una leche electoral y aun así le empujaran hacia el precipicio? ¿Sigue siendo amigo de Moreno Bonilla?
Porque, señor Azcón, Vox le ha humillado, Génova le ha humillado. Vox ha puesto la ideología, Génova ha puesto los plazos y usted ha puesto la cara. Usted es títere de Feijóo y también de Abascal. No merece, señor Azcón, ser presidente de Aragón alguien que vende la soberanía de los aragoneses y pierde la negociación en favor de Madrid. Le podrá criticar mucho a la señora Alegría, que también viene de Madrid o lo que usted quiera, pero vamos, que mal de muchos, consuelo de…, pues, de tontos, ¿no?
Ha entregado las llaves de Aragón y su dignidad a la extrema derecha, ha entregado los valores de Aragón a la extrema derecha, ha hecho un acuerdo que vulnera derechos humanos. Para mí, lo sencillo, con este acuerdo, sería salir aquí, leerle la retahíla, llamarles xenófobos, racistas, machistas, pero creo que no conseguiría nada, así que profundicemos sobre el pacto al que han llegado.
Vox es muy inteligente en esto de los pactos —no me escucharán a mí decir esto—, pero Vox siempre le dice al Partido Popular: ustedes quédense con el poder, que me quedo yo con la ideología, y me quedo con consejerías de bienestar, con temas de familia, temas de migración, temas de agricultura… Porque Vox sabe que el poder, el que usted anhela, es pan para hoy y hambre para mañana, saben que el poder es una cosa temporal, y que como realmente se gana el futuro es ganando la calle, ganando el sentido común, que llaman y que ponen en sus carteles, que como se gana el futuro es con hegemonía cultural. Porque la ideología es la puerta al poder, y ustedes se la han dado, ustedes les han abierto la puerta.
Insisto, antes de hablar de prioridad nacional, hablemos de por qué estamos hablando de todo esto. Estamos hablando de todo esto, también, porque tanto PP como Vox saben que esto es una cortina de humo para no hablar de las cosas verdaderamente importantes. Porque a Vox le importan tan poco las comunidades autónomas, le importa tan poco Aragón que no le importa, pues, que si hay que romper en un año, se rompe en un año. Que no le importa llegar a un acuerdo que sabe que no se puede cumplir, que no le importa hablar de prioridad nacional sin saber muy bien todavía lo que es eso.
Porque, además, Vox con todo esto, evita que se hable de la purga que están haciendo a su compañero Ortega Smith, que se hable del sueldo del asesor de Abascal, que se hable de su mujer, de Orbán, de su financiación, de que los jóvenes de Vox se quedaron con el dinero de los afectados de la DANA, o que no se hable de los pies que van besando en Estados Unidos o en Israel.
Y al PP también le va bien, también le va bien, porque, al final, tampoco se habla de que un tal M. Rajoy, a día de hoy, está declarando por el caso de la Kitchen. También le va bien porque no se habla de cómo privatizan, cómo conciertan el bachillerato o cómo privatizan la sanidad.
Y al final, ustedes han regalado el Gobierno de Aragón, han abierto las puertas, y el señor Nolasco —le vamos a apodar «el desregulador»—, ese que decía que no venía a por sillones, pero que ha tardado poco en volver al sillón de la vicepresidencia, el que está en contra de las paguitas, pero todos los aragoneses y aragonesas le pagamos el pisico que tuvo durante mucho tiempo. El que estaba en contra de los chiringuitos, pero va a crear un chiringuito para destruir chiringuitos, que se llama «servicio de verificación del fraude de prestaciones del padrón y residencia»; Nolasco, el que dice que las autonomías son la ruina de España, pero que pacta con PP, y también con PSOE, para quitarle la financiación a los grupos minoritarios en las agrupaciones parlamentarias. El que cree que hay que reducir los políticos, pero se ha vendido por un senador autonómico que, junto con el de Extremadura, les conseguirá cuarenta y ocho mil euros para sus arcas y un puesto en la Mesa de las Cortes. Yo, sinceramente, no lo entiendo. Yo no sé si desde que el señor Orbán ya no está, ustedes tienen problemas económicos. Yo no sé si esos veintiséis mil setecientos euros al mes que cobra el asesor de Abascal está empezando a hacerse caros…, que dicho esto, a saber cuánto cobra el asesorado.
Y también, pues, bueno, esto es lo que tiene Vox, y para esto han quedado ustedes. Tienen el doble de representación, eso es totalmente cierto —nosotros también, en menos cantidad—, pero han perdido sus valores por el camino, o, al menos, lo que decían tener.
Porque, al final, el valor de la prioridad nacional no significa nada. Uno dice una cosa, el otro dice otra. Lo único que significa, en cualquier caso, es una vulneración de los derechos humanos y una vulneración ya no solo del Estado Social y Democrático de Derecho, sino del Estado de Derecho.
Hablemos claro, señorías, porque aquí, de lo que estamos hablando es de que este pacto de la vergüenza entre PP y Vox es un pacto que parece un catálogo de ilegalidades. Pide, entre otras cosas, el embalse de Biscarrués, anulado por el Tribunal Supremo en 2020; habla de prioridad nacional, que vulnera el artículo 14 de la Constitución y del Estatuto; habla de limpieza de cauces, cuando es una competencia de la CHE; habla de requisitos de arraigo extremos que vulneran muchas, también, regulaciones internacionales; habla de la reforma de la normativa del padrón, que no es competencia autonómica; habla de los ataques a los niños, a la infancia, vulnerando también normativa internacional, aragonesa y estatal.
Señor Azcón, mucho cuidado, porque la próxima visita que haga a Madrid, pues, quizá no sea para ser ministro, quizá sea para dar explicaciones en el Tribunal Constitucional. [Aplausos].
En cuanto a política hidráulica, también vemos una situación extraña, rancia, que huele a naftalina, huele a franquismo. Lo único positivo que se puede sacar de este acuerdo en la parte de política hidráulica son las balsas laterales del Matarraña, algo que desde Chunta Aragonesista hemos defendido en el Congreso de los Diputados, aquí y siempre que hemos estado. Pero ni Biscarrués, ni Yesa, ni nada, porque lo que está haciendo el PP con todo esto es poner las bases para un futuro trasvase del Ebro. Porque el PP sabe perfectamente que quiere el trasvase del Ebro, que no lo digo yo, que lo dice su presidente Feijóo: «hay que traer el agua de los sitios donde sobra», y usted, aplaudiendo con las orejas.
Y, además, en el año 2024, el Día de Aragón del año 2024, tres diputados aragoneses del Partido Popular pidieron en el Congreso de los Diputados el trasvase del Ebro. Y esto es una, y otra, y otra, y otra. Pero como dicen los afectados por el pantano de Biscarrués, no aceptaremos más chantajes ni más amenazas.
En Cultura, en el acuerdo, ni una mención a cultura. Sorpresón: nos hemos quedado todos atónitos al ver que no se decía nada. Sigue el abandono total de creadores, sigue el abandono total de profesionales de la cultura. Y luego, pues, los querrán usar en el Día de Aragón, mientras ustedes les ignoran.
Para ustedes, cultura solo es montar «chupifestivales» con Natalia Chueca, siempre beneficiando a sus amigos. De hecho, solo hablan de una cosa en el pacto en materia de cultura, que es de las lenguas, y lo que dicen es que van a destruirlas, que van a liberar a Aragón de la imposición del catalán.
Miren, no es la primera vez que lo vemos —en otras legislaturas, lo hemos visto de forma, quizá, menos contundente—, pero, sinceramente, replantéese el Partido Popular qué está haciendo al hablar de todo esto, con posicionamientos preconstitucionales y antidemocráticos: «Liberar a Aragón de la imposición del catalán». La gente se pregunta en las comarcas orientales: ¿pero qué imposición?, ¿qué imposición? Estábamos hablando el otro día con un historiador que me comentaba que ya Pedro IV el Ceremonioso inauguraba estas Cortes, donde estamos ahora mismo, con un discurso —abro comillas— «con palabras muy hermosas en lengua o idioma catalán», y que la respuesta la hizo su hijo, futuro rey, en lengua o idioma aragonés. Y en las sesiones, cada uno habló sus lenguas con naturalidad.
La monarquía aragonesa —me ha comentado este historiador también— enviaba diferentes cartas, en catalán o en aragonés, a los diferentes sitios del territorio de Aragón. La normalidad con la que se vivía el bilingüismo se hacía palmaria cuando se enviaba una carta traducida a Fraga en catalán, y a Barbastro, como esta, en aragonés.
Si la diversidad lingüística, señor Azcón, no generaba ningún escándalo hace ochocientos, setecientos, seiscientos años, ¿por qué, a día de hoy, la genera?
Y repito, ¿qué imposición, de qué está usted hablando? Mire, com diu Pep Labat, president de l’Institut d’Estudis del Baix Cinca, a la Franja ningú ha imposat el català, és la llengua de les nostres famílies. Perquè com deia també Desideri Lombarte, de Peñarroya de Tastavins, «parlar català és la nostra forma de ser aragonesos». [Aplausos]. Parlar català no et fa català. Hablar castellano no te hace castellano y no charrar aragonés no dixa de fete aragonés. Un colombiano que habla español no es español, es colombiano. Un estadounidense que hable en inglés no es inglés, es estadounidense, y un aragonés que parla català no es català, es aragonés.
Las lenguas forman parte de lo que somos, son la base de nuestras raíces. Lo que ustedes proponen es arrancar de raíz, como si nos arrancáramos una pierna, es destruir todo lo que tenemos. Es como si destruyéramos nuestros castillos para hacer cortijos, es como si prohibiéramos bailar la jota para que solo se pudiera bailar flamenco. Es como si sustituyéramos a la Virgen del Pilar por La Almudena.
Perque y si Aragón con el que vustés sonean no dixa de sé la culminazión d’un etnocidio y las llenguas no son de la chen que charra las lenguas, son de toz os aragoneses y aragonesas y son de tota la umanidat. Ye un patrimonio único.
Este, señor Azcón, señorías del PP, es el Aragón que tenemos, el Aragón que jamás podrán cambiar. Cambien ustedes o, como dice Ámbar, «si no te gusta, cielico, pues, adiós».
Seguimos con el acuerdo de la vergüenza. Azcón sigue con lo de la prioridad nacional, que está un poco perdido, la verdad, porque dice que se hará todo dentro de la legalidad, que ya le pregunto: ¿qué hará para que sea todo legal? Y luego, lo segundo, dice que su prioridad son los aragoneses. Bien, mentira y mentira. Además, excusatio non petita, accusatio manifesta. Pero, claro, habla de arraigo, de prioridad vecinal aragonesa, se hace un lío. Y yo le pregunto: ¿prioridad aragonesa? Entonces, si mañana viene un extremeño a Aragón, ¿no lo atendemos en la sanidad?, ¿no tiene los mismos derechos para recibir ayudas?, ¿no tiene los mismos derechos para nada?
No hable de prioridad aragonesa, ¡no mienta! Está mintiendo a Vox, ¡al señor Nolasco! Señor Azcón, si lo que quiere usted es deshacerse del señor Nolasco porque es navarro, pues, yo creo que encontrará cualquier otra forma bastante más fácil que esa. Pero, como dice Azcón, señor Nolasco, «arraigo y no prioridad nacional».
Señor Nolasco, yo le digo que vote en contra, porque le está tomando el pelo. No sea la derechita cobarde. Le está tomando el pelo, le está mintiendo, pero, además, descaradamente a la cara.
Pepa Millán, ayer, en el Congreso, dijo: «No permitiremos que se diluya con retórica». Feijóo habla también de arraigo. Les están engañando. ¡Voten en contra, voten en contra! ¿O es que no se creen ni ustedes esto de la prioridad nacional?
Mire, señor Azcón, hay una máxima en política —usted, antes, ha dicho otra— que es «no hagas lo que no puedas explicar», y aquí, ustedes no saben lo que están haciendo ni lo que están explicando. Uno dice una cosa, otro varón dice otra. Pero yo lo que me pregunto es cuánto va a durar esta sarta de mentiras. Y nos lo preguntamos muchos aragoneses y muchas aragonesas.
Porque miren, señorías, el 12 de julio de 2024, el señor Nolasco dimitió, según dijo, «por dignidad política y moral», y dijo «preferir el honor a los sillones y las poltronas». Veintiún meses después, ahora, ocupa u ocupará el mismo puesto que ocupaba.
El 11 de diciembre, el señor Azcón dijo que no cambiaría ni uno solo de los siete mil folios de su presupuesto. Nolasco le llamo chantajista, paripé, calco del socialismo de María Guardiola. Cuatro meses después, han firmado un pacto con más concesiones que en 2023. Los folios, al final, resultaron negociables, solo había que perder dos escaños y María Guardiola, pues, igual no era tan mala al final.
El 27 de noviembre de 2024 —esto, para mí, es lo más grave de todo—, se llamaron inútiles, traicioneros y mentirosos el uno al otro, el uno al otro. Y ahora quieren compartir consejo de gobierno, pero todo esto va hacia un sitio en concreto.
El otro día, señor Azcón, cuando El Heraldo le preguntaba, «bueno, ¿qué garantías tiene de que se cumplirá el acuerdo? A estos que les llaman mentirosos, traicioneros, inútiles, que se lo cruzan, se lo dicen uno al otro, ¿qué garantías tiene de que se vaya a cumplir el acuerdo?». Dijo usted: «La palabra». Hombre, señor Azcón, no le cree nadie. Esto va a durar muy poquico, esto va a durar hasta las elecciones generales, cuando a Vox le vuelva a interesar irse de los gobiernos.
Porque, hablando de prioridad nacional, yo me pregunto: dónde está esa prioridad nacional o aragonesa, señor Azcón, cuando aprueban planes de interés general que hacen que otras empresas de naciones, como Estados Unidos, se vayan a ahorrar ciento treinta millones de euros, como es el caso de Microsoft u otros tantos, como Amazon o como Blackstone, para que no paguen impuestos. Pero el peluquero o la peluquera, o el frutero o la frutera, que los paguen. ¡Extraña prioridad nacional!
¿Qué prioridad nacional es dar gratis nuestra tierra, nuestra agua y nuestra electricidad a todos aquellos que lo que quieren es convertirnos en el patio trasero de Estados Unidos o en el basurero de Europa? Vender el Moncayo, vender el Maestrazgo, vender el Pirineo… ¿Qué prioridad nacional es eso, con proyectos insostenibles? ¿Dónde está la prioridad nacional cuando ahora mismo hay más madrileños comprando casas en Jaca, en Benasque o en Panticosa que panticutos, jaqueses o benasqueses? ¿Dónde está la prioridad nacional cuando vemos que están comprando bloques enteros, por ejemplo, en Los Olivos, en Huesca, en El Gancho de Zaragoza o en San Julián, en Teruel? ¿Cómo hablan de arraigo mientras expulsan a los aragoneses y aragonesas de sus casas por no aplicar la Ley de Vivienda?
El problema, como lo hemos dicho muchos, no es que a Aragón no tenga que venir gente, es que falta gente en muchos sitios del territorio. ¿Cómo hablan ustedes de arraigo o de identidad cuando quieren destruir las lenguas de Aragón? ¿Qué prioridad es llevarse el agua a Murcia para que pueda llenar piscinas un empresario murciano y no puedan regar los aragoneses ni tampoco tener agua los ganaderos? ¿Qué prioridad nacional es esa? ¿Qué prioridad es que los fondos de inversión internacionales, a día de hoy, estén teniendo ya casi más tierras que los propios agricultores aragoneses?
Ustedes, señorías de Vox y señorías del Partido Popular, odian a Aragón, odian su patria, odian a su gente. Su única patria es el dólar y lo demuestran continuamente. [Aplausos].
Hablan de derogar leyes ideológicas, y aquí hay que preguntar con claridad qué leyes ideológicas dicen que van a derogar. [Rumores]. Porque ustedes, señorías de Vox, dicen que son las leyes de igualdad y las que protegen a las personas LGTB, pero que esta gente no se atrevió a meterlo en el pacto de investidura. Porque, señorías, todas las leyes tienen bases ideológicas, todas, las suyas, las nuestras, las de todos tienen bases ideológicas.
Por ejemplo, en su programa electoral, la extrema derecha alemana, AfD, lleva que es una prioridad la disminución de plazas de parking para personas con problemas de movilidad reducida. Se ve clara la estrategia: primero, van a por los migrantes; luego, a por las personas LGTB; luego, a por las mujeres; luego, a las personas con diversidad funcional, y luego, el resto. Tienen una España tan pequeñita, que solo caben ustedes.
Y aquí, la pregunta no es técnica, ¿eh?, aquí es política: ¿van a derogar leyes que protegen derechos?, ¿y cuáles? Porque si hay algo ideológico es decir a quién se protege y a quién se deja de proteger. Y proteger a las mujeres frente a la violencia machista no es ideología, es realidad; proteger a las personas LGTB frente al odio no es ideología, es igualdad. [Aplausos]. Ideología es mirar hacia otro lado cuando una mujer es asesinada en Zaragoza en plena calle, como Silvia. Ideología es no actuar cuando alguien es agredido en Zaragoza o es agredido en calle Fita al grito de «maricón de mierda». ¡Eso es ideología, negar la violencia que sí que existe! Y el Partido Popular ha vendido su ideología a Vox.
Así que ya basta, ya basta. Porque siguen las huelgas, siguen las manifestaciones, sigue la gente en la calle reivindicando lo que le corresponde, sigue la sanidad, la educación, los servicios sociales, trabajadores de centros de menores de protección en Aragón, de protección y reforma. La Asamblea en la Defensa de la Protección a la Infancia y la Adolescencia de Aragón, trabajadores y trabajadores de Sarga, hasta los propios trabajadores de Aragón Televisión están en huelgas, manifestaciones y concentraciones cada vez más masivas contra ustedes.
Porque lo mismo podemos decir de la sanidad, que bajo el pretexto que dicen ustedes de reducir listas, lo que están haciendo es abrir la puerta a la privatización, a la Quirón. [Corte automático de sonido].

La señora PRESIDENTA: Señor Pueyo, le digo igual que a la señora Alegría, tiene usted un máximo de tres minutos en la flexibilidad pactada.

El señor diputado PUEYO SANZ: ¿Sabe usted lo que decía el CEO de Ribera Salud? Que si había listas de espera, pues, que mejor, mejor para sus intereses económicos. Con esa gente está usted hablando, con esa gente que ve a los aragoneses y aragonesas en situación de vulnerabilidad no como pacientes, sino como clientes, y con la educación están haciendo lo mismo.
Y, por ejemplo, también ha mencionado la señora Alegría el hospital de Barbastro y de cómo están las personas y los pacientes oncológicos, de cómo está el hospital de Teruel, de que lleva tres años prometiendo la reforma del Royo Villanova o nuevos centros de salud, pero no hace nada.
Hace falta estabilidad, hacen falta condiciones dignas, no aguanta más la gente y no todo es culpa de Madrid, señor Azcón.
En educación, yo, sinceramente, no sé qué pone en ese acuerdo o ese documento que le dio Pilar Alegría sobre si iban a concertar o no iban a concertar, pero me parece lamentable que un candidato que quiere ser presidente de Aragón, pues, conversaciones privadas las haga públicas. Me parece lamentable, lamentable, y no es la primera vez que lo hace.
Y por supuesto que estaremos luchando para que no se concierten las plazas de bachillerato, porque es una barbaridad. No hable usted de libertad de elección, porque de lo que tenemos que hablar es que está vulnerando la libertad de oportunidades. Y mientras ustedes hacen esto, también debilitan a la Universidad de Zaragoza y a todos los campus que tiene por todo el territorio y apoyan a la San Jorge.
Y ahora mismo, nos anuncian que va a haber una climatización, pero sin financiación, sin plazos, sin absolutamente nada. Profesorado y alumnado aragonés van a volver a tener otro verano con aulas indignas, sin red de comedores completas, sin patios adecuados.
Y fíjese, señor Azcón, lo que le importa la educación, que en tres años, tres consejeras. Y en agricultura, en tres años…, perdón, tres consejeros en dos años.
Le dijimos que estaban «uberizando» el campo aragonés, han decidido mantenerse en esa apuesta, han decidido seguir destruyendo el campo aragonés. Quieren una agricultura sin agricultores; ni siquiera se sientan con ellos a hablar, hablan con las integradoras, ni siquiera hablan con el pequeño agricultor. Cada día tenemos menos autónomos y vemos cómo estamos viendo el campo en un ejercicio irresponsable de especulación, en el que usted, a los fondos internacionales, les abre la puerta de par en par.
Porque, insisto, su prioridad no es la nación, su prioridad son los ricos, y por eso les bajan el impuesto de patrimonio, les bajan el impuesto de sucesiones, y vamos a ver cómo, en cuatro años, vamos a dejar de recaudar seiscientos millones de euros gracias a quitarles los impuestos a los ricos.
Pero es que de esto estamos hablando, de que el señor Azcón se ha posicionado…

La señora PRESIDENTA: Señor Pueyo, tiene que ir finalizando ya. Le quedan veinte segundos.

El señor diputado PUEYO SANZ: Y finalizo, señora presidenta.
Digo que contra este pacto ya se ha posicionado Amnistía Internacional, la izquierda, FAPAR, la Iglesia Católica, los sindicatos, los empresarios.
Señor Azcón, enhorabuena, porque ha conseguido unir a gente muy diversa.
Y termino…

La señora PRESIDENTA: Se ha terminado su turno de palabra, señor Pueyo, creo que lo he dicho en varias ocasiones.
Termine con dos segundos.

El señor diputado PUEYO SANZ: Señor Azcón, esto va de humanismo contra deshumanización.
Esto va de que tenemos que pensar dónde está la ideología del Partido Popular, si con los valores tradicionales de Aragón…

La señora PRESIDENTA: Señor Pueyo…

El señor diputado PUEYO SANZ: …, si con la gente de Aragón o con…

La señora PRESIDENTA: Hay que respetar lo pactado en la Junta de Portavoces, señor Pueyo. Ha finalizado su turno. Gracias. [Aplausos].
Tiene ahora la palabra, sin límite de tiempo, el candidato a la presidencia del Gobierno de Aragón.

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El señor diputado PUEYO SANZ: Señor Azcón, por fin, por fin despierta un poco, que pensaba que le pasaba algo. Por fin he tenido que llegar yo aquí para empezar un debate que me parece un poco más interesante, que estaba muy triste, y por fin sonríe, señora Azcón. Ahora sí. [Rumores].
A ver, me ha llamado joven, me ha llamado joven, sí. Soy joven, pero me comprometo delante de usted y de todos los aragoneses…

La señora PRESIDENTA: Señorías, les ruego —disculpe, señor Pueyo— que mantengamos el orden en este salón de plenos.
Gracias.

El señor diputado PUEYO SANZ: Me llama joven, señor Azcón, joven, como si fuera algo malo. Yo me comprometo delante de usted y de todos los aragoneses a seguir creciendo. Lo que no me comprometo es a seguir creciendo dentro de la política, como hace usted, que lleva veintitantos años en política, que está hablando con la señora Alegría de los tiempos en los que yo no tenía…, vamos, yo tendría seis años en aquellos momentos. Me habla de Antonio Gaspar, que es del 2003. Me hablaba también de cosas que habían pasado a inicios del 2010. Señor Azcón, hay que refrescar un poco el discurso político.
A ver, usted ha salido aquí y ha hablado de la Ley de Godwin, de que yo le llamé fascista… Yo, ni hoy ni ayer, en rueda de prensa, le he llamado fascista en ningún momento. Revíselo, no… Luego lo miramos, luego lo miramos. Y, si no, revise el Diario de Sesiones. Es que yo creo que ha llegado aquí con el discurso escrito y no pasa nada. Está bien, pero hombre, no se invente lo que dicen y lo que dejan de decir los demás.
«A CHA le va bien cuando gobierna el Partido Popular y el PSOE está en horas bajas». Mentira. Chunta, cuando más votos ha tenido y más escaños, que fueron nueve, es cuando gobernó Marcelino Iglesias. A Chunta le va bien cuando ustedes gobiernan en el Estado, porque ustedes, cuando gobiernan en el Estado, se dejan de gritar aquí las cosas que dicen aquí y pasan a hablar de que sí al trasvase, pasan a tener una posición diferente en financiación y pasan otra vez a olvidar a esta tierra, que es lo que han hecho históricamente.
Usted también ha dicho que Chunta Aragonesista apoyó la unión de estaciones. Bien, mentira. Chunta Aragonesista jamás votó a favor de la unión de estaciones. Al contrario, Chunta Aragonesista se negó a tramitar ese PIGA.
Luego, usted ha dicho varias mentiras sobre la sanidad, del presupuesto de Chunta, que ni me da tiempo a entrar, porque yo no tengo tiempo ilimitado como usted.
Usted ha dicho lo de los Reyes Magos. Yo, ya, señor Azcón, no sé si usted quiere ser presidente de Aragón o quiere ser el Grinch para joderles la Navidad a todos los críos. Pero lo que es usted, lo que es usted, es un zombi político, ¡es un zombi político!

La señora PRESIDENTA: Disculpe, señor Pueyo. Señor Pueyo, disculpe.
Me ha parecido entender que usted acaba de decir una palabra que creo que no procede en este salón de plenos. ¿Puede retirarla?

El señor diputado PUEYO SANZ: Retiro la palabra. Quiere «fastidiarles» la Navidad.
Usted, señor Azcón, estábamos diciendo que es un zombi político. Los zombis muerden, y quizá no saben que están muertos, pero muerden. Y usted ha salido a morder, pero yo lo agradezco, para darle un poco de vidilla a esto, porque esa cara me daba un poco de aprensión.
Es usted muy predecible en muchas ocasiones. Usted se traía escrito lo de que yo le había dicho fascista. Es mentira. Usted ha hablado de Sijena… [Rumores]. Usted ha hablado de Sijena, nota de prensa de la semana pasada de Chunta Aragonesista, cargando contra el ministro Urtasun, porque los que sí que defendemos a Aragón somos Chunta Aragonesista. Ustedes, el Partido Popular, pregúntenle al PP de Cataluña qué piensan sobre los bienes murales. Pregúntenle qué piensan sobre Sijena. Pregúntenle al PP de Cataluña qué han votado. Porque el PP de Cataluña quiere que las pinturas se queden en Cataluña e incumplir las sentencias. Y eso es lo que decía hasta ahora.
Entonces, seguimos nosotros aquí viendo los ataques continuos del señor Azcón, uno detrás de otro. Y aquí ha dicho también —a ver, que lo tenía por aquí apuntado—, sí, «que Chunta se pliega a los intereses del Partido Socialista». Mira, Chunta Aragonesista ha votado en cuatro ocasiones en esta legislatura en el Congreso de los Diputados en contra del Partido Socialista; en algunas ocasiones, con ustedes, y en otras, solos, porque nos quedamos solos defendiendo Aragón siempre que estamos en el Congreso de los Diputados.
Y nos quedamos solos cuando defendemos la financiación, porque usted habla de financiación y le recrimina a la señora Alegría lo de la financiación y el cartelico, pero es que ustedes tenían un discurso muy diferente hace un año y medio. El señor Bermúdez de Castro, por ejemplo, hablaba de que había que aplicar el artículo 108 del Estatuto de Autonomía y el Convenio Bilateral Económico-Financiero. De repente, dejaron de hablar del artículo 108, porque recibieron un toque de Madrid, que les dijo que tenían que hablar de eso. Reúnan la comisión bilateral. ¿O es que ahora Vox, el partido antiaragonés por excelencia, no les va a dejar? ¿Van a defender a Aragón o van a caer en las garras de ellos?
Pues, bueno, son preguntas que uno se hace.
Y yo le venía a decir varias cosas, varias cosas. Una de ellas, antes de que se me acabe el tiempo, es que también le quería decir que contra este pacto está todo el mundo. Ha perdido el apoyo de Amnistía Internacional, de la izquierda, de FAPAR, de la Iglesia, de sindicatos, de empresarios… De verdad, ha perdido el apoyo de todos. Porque de lo que estamos hablando es de valores humanos, humanos. Incluso, le puedo decir de valores cristianos. Y el PP está ante una disyuntiva histórica: tiene que elegir qué ideología quiere, si la tradicional, que ha tenido siempre como partido liberal de derechas español, por llamarlo de alguna manera, o prefiere caer en las garras de ideologías extranjeras, como la que propone Vox; individualistas, que es la que propone el señor Trump, que es la que propone Netanyahu, e ideologías «tatcherianas». Pero bueno, ya dijo usted en Heraldo, señor Azcón, que su referente era Margaret Thatcher. Bueno, pues, al final uno se explica lo que está pasando con la privatización de todos los servicios públicos y de la realidad aragonesa.
Para usted, Vox, ahora mismo, es el partido del que usted me habla, como decía Mariano Rajoy sobre Bárcenas, «el señor del que usted me habla», pero realmente es triste que un partido como el suyo, que usted se congratula de sus veintiséis diputados, yo creo que le gustaría más tener los treinta y cuatro, o los treinta y uno que le prometían desde Génova. Yo creo que le gustaría más otra situación. Y yo creo que están en una situación en la que comparar diputados, los unos, los otros, no aporta nada al debate político.
Hable del pacto, que no ha dicho ni una palabra del pacto de gobierno. Y lo de cultura, que ha dicho usted que yo no escucho lo que dijo ayer… Usted, en el pacto, en el pacto, no pone nada de cultura, ¡nada! Y otra vez abandonando a todos los investigadores también, porque tampoco dice nada de investigación. Entiendo que esto que están ustedes pactando con los señores aquí que no creen en el cambio climático ni en la ciencia, que la anterior presidenta de las Cortes decía que el Papa era menos que un luciferino, que no creía en las vacunas… [Rumores]. Eso se comentaba, eso salía en la prensa, no lo digo yo, yo no la escuché a usted.
Esa es la realidad que estamos viendo, que ustedes siguen en manos de un partido que no cree en Aragón, que no cree en las autonomías y que nos quiere destruir y destruir todo lo que somos.
Y, por último, usted me acusa de poco democrático, de poco democrático, en otro alarde de improvisación, sabía que me iba a decir esto por no venir el otro día, el Día de Aragón. Hombre, es que convertir el Día de Aragón en un día en el que viene a anunciar un pacto de gobierno que lo que pretende es destruir a Aragón, usted me dirá. Y, sobre todo, a usted, que me habla a mí de poco democrático, le he preguntado antes cómo va a hacer para garantizar que el pacto de la prioridad nacional sea todo legal. Y usted ha contestado, ha dicho que «lo que digan los servicios de la Cámara y los servicios del Gobierno». ¿Usted cree que aprovecharse políticamente de una institución como los servicios jurídicos es democrático? ¿Usted cree que tienen que hacerle la batalla política los servicios jurídicos? ¿No pueden aclarar en el pacto lo que dice uno y lo que dice el otro? Porque aquí, el problema es qué pasará cuando Vox quiera dinamitarlo todo. Porque con este acuerdo que usted ha firmado, le da pie a Vox a dinamitarlo todo en cualquier momento. Ha vuelto a poner el futuro de los aragoneses y aragonesas en manos de gente que no cree en las comunidades autónomas. Ha vuelto, otra vez, a apoyarse en esta gente del Make America Great Again, gente con ideologías que tienen más sentido en Tel Aviv, que en la gente que realmente le ha traído al poder.
Yo conozco a muchos votantes del Partido Popular que no están de acuerdo con este pacto de gobierno. Muchos votantes, más religiosos o menos, que no están de acuerdo con quitarle las ayudas a Cáritas. Muchos votantes del Partido Popular que se avergüenzan del acuerdo al que usted ha llegado. Y creo, sinceramente, señor Azcón, que hasta usted mismo se avergüenza, porque la cara que traía esta mañana no era normal. La cara que lleva teniendo desde el primer día, como decía El periódico de Aragón, las caras, Jorge, las caras, no son de alguien satisfecho con el acuerdo de Gobierno. Y, quizás, todo esto sea, señor Azcón, porque a usted, este acuerdo le hace daño, y sabe que le hace daño al Partido Popular.
Pero lo que yo no sé —no me responda si no quiere o respóndame si quiere— es que, en cierto punto, usted dice: bueno, con la perspectiva de tener unas elecciones en Andalucía, pues, si le va mal a Moreno Bonilla, pues, igual puedo seguir peleando la sucesión de Feijóo. Quizás, puedo yo volver a esa carrera. Pero desde que ha perdido dos diputados, ya no puede correr. Quizás sería esa una de las cuestiones. A ver si no consigue la mayoría absoluta Moreno Bonilla. Porque usted, señor Azcón, como le digo, es un zombi político. [Aplausos].