Un Cercanías llamado deseo (opinión en Hoy Aragón)

Ayer domingo se publicó en el digital Hoy Aragón este artículo de opinión sobre este asunto de actualidad:

Un Cercanías llamado deseo

Jorge Pueyo Sanz. Diputado de Chunta Aragonesista (CHA) y portavoz adjunto del Grupo Plurinacional Sumar en el Congreso.

Una antigua y consolidada reivindicación de la sociedad altoaragonesa, y aragonesa en su conjunto, es la conexión entre las dos ciudades más pobladas de Aragón por un servicio ferroviario de Cercanías. Un tren moderno, ágil, cómodo, rápido y puntual, una conexión con alta frecuencia, intermodalidad y precios económicos, que comunique el corredor Zaragoza-Uesca, apenas 66 kilómetros, pero con un alto potencial industrial, laboral y económico, formado por municipios en crecimiento, que combinan un foco industrial y agroalimentario con conocimiento, tecnología y plataformas logísticas. Si este Gobierno de coalición progresista quiere de verdad descarbonizar el transporte, tiene que apostar por un Cercanías que retire vehículos de la carretera, y en el eje Zaragoza-Uesca hay unos 34.000 coches cada día, unos 90.000 viajeros que se desplazan diariamente por razones laborales, educativas, sanitarias y demás y que podrían pasarse al Cercanías.

Por eso tomamos la iniciativa en el Congreso, porque el corredor norte aportaba mucha masa crítica para dar viabilidad a la ampliación del Cercanías, pero también porque la actual línea C1, Casetas-Miraflores, una minilínea de trazado urbano, escaso atractivo y mejores alternativas, necesitaba ensanchar horizontes y prolongar su trazado para ganar usuarios y crecer en rentabilidad.

El 9 de abril de 2024 la Comisión de Transportes del Congreso aprobó la proposición no de ley de CHA por amplísima mayoría (y sin votos en contra) en la que se instaba al Gobierno a mejorar las frecuencias, horarios y material rodante de la línea de Cercanías C1, corregir el deterioro de las estaciones de dicha línea y las del corredor Zaragoza-Uesca, elaborar los estudios necesarios para extender el Cercanías de Zaragoza hasta Uesca, Gallur, Quinto, Cariñena y Calatayud y garantizar las inversiones en esta legislatura que permitan ejecutar su puesta en marcha, así como escuchar al territorio con las Obligaciones de Servicio Público de trenes de media distancia allí donde el Cercanías no llega.

Año y medio después, ante la falta de información, nos vimos obligados a preguntar al ministro Óscar Puente en el Pleno si se estaban elaborando esos estudios y su respuesta fue demoledora: el ministerio descartaba ampliar el Cercanías y la única razón que dio era el bajo uso de la línea actual. Ya sabemos que la utilización de la C1 es escasa (además de que hay estaciones donde el usuario puede subir sin billete y no computa, en fin…), pero la viabilidad de ampliar hasta Uesca pasa por evaluar los usuarios potenciales de ese corredor (Villanueva de Gállego, Zuera, Almudévar, Tardienta y la propia Uesca), no por los del actual recorrido por el casco urbano de Zaragoza, donde compite con el arraigado servicio de autobuses.

Por eso, a pesar de que la ministra-portavoz y secretaria general del PSOE aragonés, Pilar Alegría, ha respaldado al ministro de Transportes y ha cerrado la puerta a volver a estudiar la cuestión, voy a seguir insistiendo en esta reivindicación. En CHA no vamos a reblar. Hemos solicitado los estudios que se han realizado para tomar esa decisión. También hemos presentado una batería de preguntas y pronto desde el ministerio tendrán que dar todas las explicaciones que Aragón merece: ¿Se han concluido ya los estudios?, ¿o las conclusiones expresadas por el ministro se han extraído de informes preliminares sin completar, como ha dicho la diputada del PSOE Begoña Nasarre? ¿Qué datos y variables han analizado esos estudios? ¿Han analizado el potencial del corredor Zaragoza-Uesca a la hora de valorar la viabilidad de ampliar el Cercanías de Zaragoza hasta la ciudad de Uesca? ¿Por qué considera el Ministerio que, para justificar o rechazar la ampliación de la línea por el corredor norte, basta con analizar el uso actual de la línea C1 que recorre el casco urbano de la ciudad de Zaragoza, sin valorar que por el corredor norte circulan cada día entre 17.000 y 34.000 vehículos, y unos 90.000 viajeros, potenciales usuarios del Cercanías Zaragoza-Uesca, o sin contemplar su natural ampliación hasta PLAZA, que registra ya el acceso de más de 60.000 vehículos diarios?

Resulta imposible evitar la comparación con el Cercanías Valladolid-Palencia, que, para una población incluso inferior, promueve el ministro vallisoletano con entusiasmo. Queremos que esta sea la legislatura del ferrocarril, y Aragón no puede quedarse atrás. Sabemos que Aragón con cercanías puede convertirse en una comunidad autónoma de primera, pero sin cercanías nunca lo será.