Aquí tenéis mi intervención de la semana pasada en la Comisión de Agricultura en apoyo a la cereza de calatayud y el Aranda como Indicación Geográfica Protegida (IGP):
Intervención en el debate sobre la proposición no de ley, del Grupo Socialista, de apoyo institucional a la creación y funcionamiento de la IGP «Cereza de Calatayud y del Aranda». (Comisión de Agricultura, 7/05/2025)
El señor PUEYO SANZ: Muchas gracias, presidente.
Es un placer estrenarme aquí en la Comisión de Agricultura. No sé si su señoría de VOX cree que se puede aceptar ninguna enmienda cuando está llamando a todos los grupos políticos «ecopolíticos fanáticos» y pide derogar el Pacto Verde Europeo, y a partir de ahí todo lo demás.
Señor presidente, la creación de la Indicación Geográfica Protegida para la cereza de las comarcas aragonesas de Calatayud y de Aranda es una iniciativa que es clave para nuestros productores y para el desarrollo económico de nuestros pueblos. Esta figura de calidad protege el origen geográfico y certifica también las características diferenciadas de productos como nuestra cereza, lo que facilitará también su promoción, mejorará su trazabilidad y aportará un valor añadido a todo el sector agrario local. Todo ello resulta crucial en un momento en el que lo que queremos precisamente es fijar población y luchar contra la despoblación. Hace ya una década el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón analizó las cerezas de estas comarcas, sus características y constató su especificidad por ser cultivada en altura y reforzando la idea de dotarla con una marca de calidad. A raíz de todo ello se constituyó la Asociación para la Promoción de la Marca de la Calidad de la Cereza de la Comunidad de Calatayud y de Aranda y desde entonces se ha trabajado para lograr el reconocimiento como IGP. Lamentablemente, la pandemia paralizó todo este proceso, aunque hoy nos alegra ver que vuelve a la agenda política. Sin embargo, lo importante es no confundir los términos y para nosotros esto es esencial.
Las declaraciones institucionales que se puedan realizar en las Cortes de Aragón o aquí mismo, en el Congreso, están bien, pero no bastan. El apoyo institucional no debe quedarse solo en lo simbólico, se necesita compromiso real. No olvidemos el procedimiento. La IGP no se concede por declaración del señor Planas o por acuerdo parlamentario, sino que requiere una iniciativa sólida de los productores, que también esté respaldada por estudios técnicos rigurosos. Precisamente son los productores quienes deben preparar la documentación técnica y presentar una solicitud ante el Gobierno de Aragón. Este, a su vez, debe evaluar y remitirla al Ministerio de Agricultura y, finalmente, este la traslada a la Unión Europea para su aprobación definitiva. Por eso, repito, está muy bien que las instituciones se muestren partidarias de apoyar, pero estaría mejor que apoyasen con medios técnicos y, sobre todo, económicos para elaborar los estudios necesarios, como ya se ha hecho en otras comunidades autónomas. Sorprende que, mientras algunos partidos políticos debaten aquí, desde el Gobierno de Aragón, el señor Azcón no ha retomado el contacto con los productores ni siquiera para avanzar en este proceso. Aun así, los productores, a través de su asociación, han decidido asumir la responsabilidad y costear los estudios y —repito— aunque el Gobierno de Aragón, presidido por el señor Azcón, no se ha implicado. (El señor Folch Blanch hace gestos negativos). Hablamos de una inversión de apenas 50.000 euros y, aunque Aragón es un país infrafinanciado, es una cantidad perfectamente asumible —señor Folch, veo que me mira— por el Gobierno de Aragón. (El señor Folch Blanch: No). Por ello, desde Chunta Aragonesista, reclamamos el compromiso firme de las administraciones públicas con este producto emblemático de nuestra agricultura. Una marca de calidad, como la IGP, no solo impulsa la economía rural, sino que preserva nuestro patrimonio agrícola, fija población y garantiza un futuro en los pueblos de Aragón, especialmente de Calatayud y del Aranda. Por tanto, votaremos a favor de esta proposición no de ley, pero, insistimos, hay que ir más allá.
Muitas gracias.